En su regreso a Punta do Bico, doña Inés se enfrenta a los Barba Peláez por el control del aserradero y las condiciones laborales de los trabajadores. Igual que se enfrenta a Catalina, cada vez más rebelde y conflictiva. Renata también sufre con los desplantes de la joven, callando el secreto que tanto le atormenta. Clara, por su parte, recupera la ilusión y la creencia de que puede cumplir sus sueños gracias a Celso. Su romance, sin embargo, parece truncarse nada más empezar.







