Fue una historia de amor que captó la atención de toda la nación: John F. Kennedy Jr. era lo más parecido a la realeza estadounidense. El país lo vio crecer de niño a un soltero muy querido y sensación mediática. Bessette era una estrella por derecho propio. Ferozmente independiente y con un estilo único, pasó de ser asistente de ventas a ejecutiva en Calvin Klein, y se convirtió en una confidente de confianza de su fundador homónimo.
La conexión entre John y Carolyn fue inmediata, electrizante e innegable. A medida que su historia de amor se desarrollaba en el escenario nacional, la intensa fama y la atención mediática que la acompañaban amenazaban con separarlos.








